Nacido para ganar sobre todo y sobre todos, desde pequeño su madre no dejó nunca de repetirle que era perfecto.
Educado en las mejores escuelas, siempre en cuadros de honor, ganando medallas, becas, reconocimientos. Admirado por todos, querido por muchos, siempre popular, siempre líder.
"Mateo el Triunfador" consiguió todo en la vida.
Todo, excepto una cosa.
Siempre quiso acatar órdenes no darlas, ser espectador no actor...
Mateo siempre quiso ser mediocre, pero fue educado para ganar.
Lo que para muchos es perfecto, para otros es un infierno.

